Una emergencia puede ocurrir en cualquier momento. Tener claro cómo actuar y contar con un plan familiar puede marcar la diferencia para proteger a quienes más queremos.
No se trata de imaginar todos los escenarios posibles, sino de conversar en familia, establecer acuerdos y definir qué hacer ante cualquier acontecimiento.
¿Por dónde empezar?
1. Identifiquen los lugares seguros
Recorran juntos la vivienda e identifiquen los lugares que pueden ofrecer mayor seguridad durante una emergencia.
También es importante reconocer cuáles son las zonas que deben evitarse, como lugares cercanos a ventanas, vidrios u objetos que puedan caer.
2. Definan las rutas de evacuación
Identifiquen las salidas disponibles desde la vivienda y establezcan las rutas de evacuación.
Todos los integrantes de la familia deben conocerlas, incluidos los niños.
3. Establezcan un punto de encuentro
Definan un lugar seguro fuera de la vivienda donde puedan encontrarse si la familia llega a separarse durante una emergencia.
El punto de encuentro debe ser conocido por todos y, de ser posible, estar alejado de zonas de riesgo.
4. Tengan una lista de contactos
Guarden números importantes y asegúrense de que todos los integrantes de la familia sepan a quién contactar.
Además de tenerlos en el celular, puede ser útil contar con una copia escrita dentro del kit de emergencia.
5. Asignen responsabilidades
Cada integrante puede tener una tarea. Por ejemplo, una persona puede encargarse del kit de emergencia, otra de ayudar a los niños y otra de verificar que las mascotas estén seguras.
Estas responsabilidades deben adaptarse a las capacidades de cada miembro de la familia.
6. Incluyan a las mascotas
Si tienen mascotas, el plan también debe contemplarlas.
Definan quién se encargará de ellas, tengan sus elementos básicos preparados y consideren qué necesitarían en caso de evacuación.
7. Practiquen el plan
Hablar sobre qué hacer es importante, pero practicarlo puede ayudar a que todos recuerden cómo actuar. Realicen periódicamente ejercicios familiares de evacuación y revisen si es necesario hacer cambios.
Un plan familiar se construye entre todos
La prevención no es responsabilidad de una sola persona. Cuando toda la familia conoce el plan, las rutas de evacuación, el punto de encuentro y sus responsabilidades, es más fácil actuar de manera organizada.
Además, revisar el plan periódicamente permite adaptarlo a los cambios que pueda tener la familia o el hogar.
Protege el lugar donde construyes tus mejores momentos
Prepararse para una emergencia también significa pensar en la protección de nuestro hogar y de todo lo que hemos construido en él.
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Porque tener un plan de emergencia es importante, pero también lo es contar con el respaldo necesario cuando ocurre algo inesperado.
En Coasmedas creemos que prepararnos es una forma de cuidarnos
Crear un plan familiar, preparar un kit de emergencia, proteger el lugar donde construyes tus mejores momentos y construir un ahorro para imprevistos son acciones diferentes, pero tienen algo en común: nos ayudan a estar mejor preparados para cuidar de nosotros y de quienes nos rodean.
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