¿Ahorras apenas recibes tu dinero, tienes una meta clara o siempre aparece un gasto inesperado que se lleva tus planes?
La forma en que manejas tu dinero dice mucho de tus hábitos. Por eso, descubrir qué tipo de ahorrador eres puede ayudarte a entender mejor tu relación con el dinero y encontrar oportunidades para mejorar.
Haz este pequeño test y descúbrelo.
¿Qué tipo de ahorrador eres?
Elige la respuesta que más se parezca a ti.
1. Recibes un dinero extra. ¿Qué haces?
A. Guardo una parte de inmediato.
B. Pienso en una meta para la que pueda utilizarlo.
C. Lo guardo por si aparece una emergencia.
D. Aprovecho para comprar algo que quería.
E. Divido el dinero entre ahorro y disfrute.
2. Tienes una meta importante. ¿Cómo actúas?
A. Empiezo a ahorrar poco a poco.
B. Hago cuentas y establezco un plan.
C. Primero pienso en tener un respaldo.
D. Espero a ver cuánto me queda después de mis gastos.
E. Busco diferentes formas de organizar mi dinero.
3. ¿Cuál frase te representa más?
A. “De poquito en poquito se llega lejos”.
B. “Si tengo una meta, tengo un plan”.
C. “Es mejor estar preparado”.
D. “Primero disfruto y después ahorro”.
E. “Estoy aprendiendo a manejar mejor mi dinero”.
4. Cuando llega el final del mes…
A. Todavía tengo algo ahorrado.
B. Sé cuánto gasté y cuánto ahorré.
C. Me tranquiliza tener un respaldo.
D. Me pregunto en qué se me fue el dinero.
E. Reviso mis gastos para mejorar.
5. ¿Cuál es tu principal motivación para ahorrar?
A. Construir un respaldo poco a poco.
B. Cumplir una meta.
C. Estar preparado para imprevistos.
D. Comprar algo que quiero.
E. Organizar mejor mis finanzas.
Descubre tu resultado
Cuenta cuántas respuestas tuviste de cada letra.
Mayoría A: Ahorrador hormiga
Sabes que los pequeños esfuerzos cuentan. Tu fortaleza es la constancia y prefieres avanzar poco a poco.
Tu reto: mantener el hábito y darle un propósito a tu ahorro.
Mayoría B: Ahorrador estratega
Tienes claro que una meta necesita un plan. Cuando sabes qué quieres conseguir, encuentras la motivación para organizar tu dinero.
Tu reto: mantener la disciplina hasta alcanzar tu objetivo.
Mayoría C: Ahorrador prevenido
Te gusta estar preparado. Para ti, contar con un respaldo significa tener mayor tranquilidad frente a los imprevistos.
Tu reto: construir y mantener un ahorro destinado a emergencias.
Mayoría D: Ahorrador en construcción
Quieres ahorrar, pero a veces el presente gana la batalla. ¡No te preocupes! Siempre puedes empezar a cambiar tus hábitos.
Tu reto: incluir el ahorro dentro de tu presupuesto antes de pensar en otros gastos.
Mayoría E: Ahorrador en evolución
Sabes que quieres mejorar tu relación con el dinero y estás buscando la mejor manera de hacerlo.
Tu reto: convertir tus buenas intenciones en hábitos constantes.
¿Cómo mejorar tus hábitos de ahorro?
No importa cuál haya sido tu resultado. Siempre puedes mejorar tu forma de ahorrar.
Empieza por tres pasos sencillos:
1. Define una meta. Saber para qué quieres ahorrar hace más fácil mantener la motivación.
2. Establece una cantidad. No tiene que ser enorme. Lo importante es que sea realista y puedas mantenerla.
3. Sé constante. Ahorrar de manera periódica puede ayudarte a convertirlo en un hábito.
Ahorrar es pensar en lo que viene
Ahorrar no significa dejar de disfrutar el presente. Significa encontrar un equilibrio entre lo que quieres hoy y lo que quieres construir para mañana.
Una meta, un proyecto, un viaje, un vehículo o simplemente la tranquilidad de contar con un respaldo: cada ahorro puede acercarte un poco más a aquello que quieres lograr.
¿Ya sabes qué tipo de ahorrador eres?
Ahora que conoces tus hábitos, es momento de poner tus metas en marcha.
En Coasmedas puedes conocer alternativas de ahorro que se adaptan a diferentes objetivos y momentos de tu vida.
Conoce nuestras opciones de ahorro y encuentra la que mejor se adapta a ti.